“Tengo el pene pequeño y quiero que sepas esto…”

Hola, mi nombre es Alejandro y tengo el pene pequeño.

Primero, debes saber que existen dos tipos de penes:

  1. De sangre: que erectos son capaces de triplicar su tamaño.
  2. De carne: que aumentan erectos un máximo de 50%.

¿Qué es un pene pequeño y un micropene?

Los micropenes, según los parámetros médicos, miden entre 2 a 3 cm en estado flácido y hasta 7 cm erectos.

Los penes pequeños, pues tienen mayor longitud, y cumplen con la función orgánica-fisiológica de la reproducción y micción con absoluta normalidad. Mi pene mide 13,5cm de longitud en erección y 4,5 cm flácido.

Mi condición consiste en pene pequeño por hipogonadismo temporal, es decir, mientras crecía se atrofió parcialmente la producción de testosterona y eso ocasionó que mis órganos reproductivos no se desarrollaran correctamente.

¿Cómo me ha afectado?

Durante mucho tiempo me sentí limitado o incapaz de dar placer, eso me hizo esconderme detrás de una fachada de humor. Además sentía que debía hacer feliz a la gente para dar placer, no sólo en lo sexual, sino en todos los canales, fraternales, familiares, culturales, etc.

También solía compararme. Hoy en día no me importa que me vea un compa al orinar y me he abierto a que me vean con mayor frecuencia. Entendí que al final siempre fue mi mente protegiéndose, porque en realidad a ningún compa le importa. Algunas veces sentí envidia y me reconfortaba saber que es probable que más de la mitad de los hombres que tienen un pene enorme no lo sepan utilizar. “Dios no le da cacho a burro”, como dirían.

Creo que lo más difícil de esto, es sentirme limitado a tener encuentros casuales con mujeres. Lo típico de conocer a alguien en cualquier bar e ir a coger, he recibido rechazos y es algo en lo que todavía estoy trabajando.

¿Cómo vivo el sexo?

Normalmente mis encuentros sexuales incluyen penetración. Por ejemplo: en situaciones en las que doy placer en tiempos cortos o los llamados “rapiditos” uso la penetración en mayor proporción para la satisfacción mutua. Cuando hay más tiempo baja la proporción de la penetración ya que el juego previo me genera a veces más placer que el propio acto de penetrar.

Existen para mí tres tipos de orgasmos, que no pondero ni comparo entre sí:

  1. El orgasmo preeyaculatorio: la sensación de placer al contener la eyaculación justo en el borde del abismo. Este orgasmo tiene varios factores positivos; como mayor duración de la erección y el placer prostático, el control casi ilimitado de episodios de contención eyaculatoria y por supuesto evitar el cese de la erección.
  2. Orgasmo clásico eyaculatorio: el que logro mediante la penetración vaginal, anal, sexo oral, masturbación y es potenciado naturalmente por la estimulación anal.
  3. El orgasmo “mental”: lo obtengo mediante la abstracción mental. Es un estadio de conciencia inducido o trance que sólo logro comparar con la sensación de una muy buena noticia, un bochorno o cualquier experiencia que me haga liberar dopamina. Puede manifestarse desde simple piloerección hasta vértigos abdominales y lo provocan cosas como ver a mi pareja vibrar de placer, los fluidos del orgasmo femenino, auténticos gemidos, el hablar sucio, infligir y recibir dolor, percibir texturas o tactos intensos en mi cuerpo o en el de la mujer, olores singulares en el trance o interacción sexual…

¿Qué me ha ayudado?

La experiencia. Así como he sido rechazado o me he sentido frustrado en algunos momentos de la vida, también he tenido muy buenas experiencias que me han ayudado a conocerme y aprender de mí mismo.

(pausa para relato erótico 🔥)

Por ejemplo, hace años me fui de vacaciones con una novia nueva. Bastó con cerrar la puerta de la casa para que el ambiente se transformara en una cámara de placer. La leí perfectamente, conocí cada centímetro de su sexo y descubrí cosas de mí.

Fue la primera vez que me lamían el culo, que me metían un dedo, hicimos creampie salival, también por primera vez tuve varias eyaculaciones sin que terminara mi erección. Teníamos muchísima fluidez sexual, tanto, que me desbordé de candela infernal. Le encantaba el sexo anal, me pedía que la ahorcara, que le mordiera los dedos de los pies, que le diera golpes al oído…ahí despertó en mí el oscuro placer del sadomasoquismo pasivo y activo.

En fin, en tres días descubrí cosas que no sabía que me gustaban y además me fui con el sabor de boca agradable de que con mi pene pequeño, mis manos y mi boca pude hacer llegar al orgasmo más de 20 veces a una mujer. Desde ese momento huelo a las mujeres “locas satánicas” que les gusta lo malo y lo oscuramente divertido.

(fin del relato erótico 🔥)

Ilustración de @tsurufoto

¿Qué puedo recomendar?

La adaptación es clave en la naturaleza. Si eres hombre adolescente me gustaría decirte que no tienes nada malo. No te voy a decir que te aceptes, porque eso es un proceso, no pasa mágicamente. Experimenta, date el golpe, arriésgate porque si no experimentas puede ser mas complicado incorporarse a una vida sexual siendo ya viejo. Ve al médico a ver si tiene solución. 

Si ya eres adulto, existen muchas maneras de dar y recibir placer. Al final unos centímetros menos de pene no deberían representar años de tristeza y soledad. Aprende a percibir y estimular la mente antes que los órganos sexuales. Muéstrate. Eres hermoso. 

Ya en lo práctico, hay posiciones sexuales que favorecen a los penes pequeños, en donde la mujer adoptando tal o cual postura puede sentir más. La cadencia de penetración debe ser constante, rítmica y sostenida, pero no perpendicular. Todo está en internet. El juego previo es la llave de las puertas del placer. ¡Uno mismo se pone los límites! Y por último, ¡matemáticas viejo! Si las lesbianas llegan a orgasmos y experimentan sensaciones espectaculares, ¿cómo no lo vas a hacer tú que además tienes pene? Desarrolla el olfato, evita las mujeres prejuiciosas y disfruta de las “locas” que son lo máximo. 

¿El tamaño del pene importa?

Aquí vengo yo a dar la opinión que nadie pidió -como todos en internet- y sí, el tamaño del pene importa, pero vamos a tratar de entender cómo.

Si hablamos de largo, se supone que el punto G femenino está entre 3 y 5 cm desde la entrada de la cavidad vaginal y fisiológicamente es el punto “más sensible” dentro de la vagina, por eso para estimularlo son suficiente los dedos. Entonces, de forma más básica un pene de 5 cm y con una curvatura mínima es suficiente. Otra medida del pene es la circunferencia, hay penes delgados y gruesos -perdónenme la obviedad-.

Según esos rankings del tamaño del pene por países – que todos hemos visto-  un pene erecto mide en promedio 13 cm y de ancho 12 cm. En América el puesto 1 lo tiene Ecuador -segundo lugar en el mundo- con un promedio de 17.11 cm, luego Colombia y Venezuela con 17.03 cm. Los penes más cortos están en Tailandia, Camboya e India con promedios entre 10.24 y 10.04 cm.

Sabemos que el sexo es tan psicológico como físico y que hay factores que nos condicionan a que algunas cosas nos exciten más que otras. Como a cada persona le gustan cosas distintas, hay quienes sí le dan mucha importancia al largo, grosor y curvatura.

Tengo una amiga a quien llamo “catadora de penes” porque desde hace unos cuantos años utiliza las redes sociales para conseguir hombres con miembros muy grandes y gruesos con quienes acostarse. Literal los “castea” pidiéndoles fotos de ellos midiéndose: “El más grueso, sin duda, ha sido el austriaco, la tiene muy muy gorda, deben ser entre 19 y 20 cm de grosor y de largo igual, entre 20 y 21 cm”. “He estado con penes no tan gruesos, pero sí muy largos. Uno de los más largos, bien parado debe de estar entre los 30 y 32 cm y de grueso como entre 17 y 18 cm”. 

“He visto mis videos y se ve que entra toda. Yo siento como chocan mis nalgas su pelvis…Siento dolor y mucho placer, eso me excita muchísimo y me estimula, y lo único que deseo en ese momento es más y más. Me encantan los penes gruesos porque siento como me abren, me llenan y me frotan. Los largos me duelen, pero es un dolor rico”.

¿Qué pasa con las mujeres a quienes no les excita particularmente el tamaño?

Ella es un caso muy específico, pero siendo muy honesta yo nunca le había dado importancia. Ni siquiera pensaba en ello. No era algo en lo que me fijara especialmente o que representara un tema en mi vida…Hasta que me empecé a encontrar con penes “pequeños” y aprendí sobre mí y sobre cómo funciono con ellos.

Obviamente si un hombre me gusta mucho, no le voy a decir que no por el tamaño de su pene y no me va a importar, pero sé que con los pequeños no siento tanto cuando estoy arriba, por ejemplo, o que no me dan ganas de chuparla. También me ha pasado que el condón se salga y se quede adentro de mí o que el pene se esté saliendo todo el rato; cosas que no me pasan cuando estoy con un pene más grande.

Como se pueden imaginar depende de que tanto te guste la persona y la química que tengan porque también una de mis mejores experiencias fue con alguien con un miembro pequeño y fue de las mejores porque hicimos de todo, me llevó a probar cosas que yo no conocía y porque gracias a él aprendí otras prácticas que me gustan.

Sin embargo, como el sexo es un TODO y la penetración es sólo una parte…estoy convencida de que puedes hacerlo muy bien sin necesitar un pene de 28 cm y que todo el tema del tamaño es bastante impuesto -una vez más- por el exterior porque recordemos que antes los penes pequeños eran lo más.

Existen posiciones más favorecedoras que otras y al final de todo, mientras más te conozcas y mientras más explores, sabrás cuáles son tus recursos y tus puntos explotables 😏.

 

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