Body shaming

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Ilustración de Fabs Nocera

El body shaming es avergonzar a alguien por su físico. No sólo se trata del peso, también del tipo de cabello, del vello corporal, de las estrías, de la celulitis, del grosor y longitud las piernas, del color de ojos…todo lo que somos por naturaleza.

Desde que descubrí el concepto y el movimiento body positive le hago cara cada vez que puedo tratando de no perpetuar con nadie los estereotipos y las críticas.

Casi siempre nosotros mismos también nos atacamos y juzgamos, como resultado de años de mala educación, de ser influenciados por la sociedad y de prestar demasiada atención a comentarios de terceros que de igual forma fueron educados bajo la falsa creencia de que existe un único tipo de cuerpo ideal.

Y no, no creo que mi cuerpo esté en su mejor momento y tampoco les voy a decir que no hay cosas que quisiera cambiar, pero eso es algo que sólo me preocupa cuando me compro ropa y que sólo pienso cuando recaigo en compararme con otras mujeres. El resto del tiempo no cruza mi mente porque no quiero seguir sintiéndome mal conmigo misma.

A veces cuando me veo en un espejo de cuerpo entero, durante un segundo, no me gusto, lo que veo me hace sentir mal y sentirme mal por mi propio reflejo me hace sentir peor.

Cuando estoy teniendo intimidad con alguien, es peor, en ese momento no dejo de pensar “¿será que realmente le gusto?” En realidad,  no importa si acabamos de tener relaciones y todo estuvo increíble…La pregunta siempre aparece, por segundos, pero aparece.

Pero justo ahí viene la otra parte, la más importante, cuando entiendo que pocas veces me siento tan sexy como cuando estoy teniendo sexo. Tiene que ver con sentirme deseada y con el poder que eso me da sobre el otro. Me gusta cómo me siento, cómo me veo y obviamente me gusta gustarle al otro.

Los cuerpos distintos, cuerpos con años de diferencia, cuerpos de contextura diferente, con pieles y olores diversos, pero cuerpos que juntos hacen magia, cuerpos que no entienden de complejos cuando se unen y cuerpos que al final hacen mucho más que las palabras que los critican.