¿Qué es ser QUEER?

Queer es un término paraguas para identidad sexual, orientación y expresión de género que busca alejarse del binario -hombre y mujer-; se comenzó a utilizar como insulto, pero que poco a poco ha sido apropiado por miembros de la comunidad LGBTIQ+ -la Q es de QUEER- para visibilizarse.

Como soy demasiado curiosa y además tengo amis demasiado precioses. Les hice algunas preguntas a dos personas queer @lineadeluz y @lucius.wtf que se expresan a través de la fotografía, maquillaje, artes y etc, para que nos expliquen un poco más sobre el tema:

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Selfie de @lineadeluz
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Selfie de @lucius.wtf

¿Qué edad tienes?, ¿dónde naciste y dónde vives?

@lineadeluz:

Tengo 28 años. Soy Piscis Sol, Sagitario ascendente y mi luna está en Virgo. Nací en Los Ángeles, California. Soy hija de inmigrantes mexicanos de Guanajuato y Jalisco. Me mudé en 2010 a Berkeley, California para la universidad, después de graduarme en 2014 me mudé a la Ciudad de México y he vivido aquí desde entonces.

@lucius.wtf:

Tengo 21 años de edad. Nací y crecí en Río de Janeiro, Brasil. Vivo en el suburbio de Río desde que era un bebé.

¿Cómo te identificas?, ¿orientación sexual?, ¿género?, ¿pronombre?

@lineadeluz:

Dependiendo del contexto me puedo llegar a identificar como mujer, mujer queer o femme. La mayor parte de mi vida he expresado una feminidad bastante normalizada y he sido leída socialmente como heterosexual. En relación a mi orientación me considero pansexual y es algo que sigo explorando. Mis pronombres son “ella” y también “elle”.

@lucius.wtf:

Me identifico como bisexual y puedes usar “él” o “ella” cuando me hablas. Creo que el género es una construcción, así que ambos o ninguno de ellos están bien para mí.

¿“Saliste del clóset”?, ¿cómo fue?, ¿a qué edad?

@lineadeluz:

El concepto de “salir del clóset” lo he estado pensado mucho últimamente porque recientemente me acepté como queer. Como soy pansexual, mi atracción por la masculinidad junto con mi expresión de género ha encajado con expectativas sociales y se me asume heterosexual, hasta yo me asumía hetero hace unos años. Aunque he sentido atracción por la feminidad desde la adolescencia no me quedaba claro que me podían gustar más de un género…entonces no lo cuestioné. En el sentido común de “salir del clóset” lo he hecho más por acciones que todo el speech y performance de ese momento.

Como socióloga he pensado bastante en este concepto como un acto performativo que la sociedad hetero patriarcal demanda a las personas queer para seguir generando divisiones entre todos. También creo que “salir del clóset” no es un acto singular,  es algo que constantemente pasa y luego hasta ni es tan activo, ya que la apariencia, creencias, etc. pueden hacerlo por ti. Desde mi perspectiva y práctica política este concepto me incomoda, porque al asumirlo se aceptan las condiciones y reglas impuestas a cuerpas y vidas disidentes y la verdad no me gusta eso. Creo que hay muchas cosas que estoy construyendo al respecto y creo que es importante contextualizar esto dentro de experiencias que no se relacionan con binarismos de hetero/gay, cis/trans. Es una idea que sigo explorando y pensando al respecto.

@lucius.wtf:

Mi mamá me obligó a “salir del clóset” cuando tenía 17 años. Ella entró en mi Facebook y vio las conversaciones que tenía con mi novio. Fue horrible porque ni mi familia ni yo estábamos preparados para eso. Fue muy complicado en ese momento, tenía muchos pensamientos de lastimarme, pero gracias a mis amigos, aguanté. Hoy en día la relación con mi madre es fantástica y estoy muy orgulloso de quién soy.

¿Cómo defines tu estilo?

@lineadeluz:

Mi estilo es ecléctico y versátil. Es un  desafío para mí responder esta pregunta porque mi estética es tan variada y tan abierta a la interpretación que realmente depende del día y el contexto. Mi estilo es muy mío, en el sentido de que incluso si estoy usando algo que está de moda, sigue siendo muy único para mí. Crecí con una madre que es costurera, así que desde muy joven estoy muy acostumbrada a usar ropa que está hecha específicamente para mí y a mi medida. Creo que esto ha impactado mi estética general. No veo que alguien más lo use porque es ropa hecha sólo para mí, o son artículos vintage…combinaciones que otras personas no podrían lograr. Me gustan mucho las cosas extravagantes y brillantes, así que definitivamente tengo una buena cantidad de piezas llamativas en mi ropa. Creo que también puedo lograr una amplia variedad de estilos y eso me gusta mucho.

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Selfie de @lineadeluz

@lucius.wtf:

Estoy muy influenciado por el Club Kids y la estética Drag, me encanta asustar a la gente con mi arte y mi cara.

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Selfie de @lucius.wtf

 ¿Cómo te expresas?

@lineadeluz:

Me expreso con todo lo que pueda. Para mí, la cuerpa es un vehículo de expresión muy poderosa. Entonces desde mi corte de pelo, la ropa, maquillaje, accesorios, mis lentes, las uñas que me pongo y también mi practica artística es otra extensión de esto.

@lucius.wtf:

Me expreso con maquillaje. Además, compongo muchos poemas y canciones. Soy fotógrafo, siempre trato de producir imágenes. Creo que como personas LGBTIQ + siempre nos estamos expresando a través del arte o algo así, porque muchas veces no tenemos a nadie con quien hablar sobre algunos temas. Entonces, al menos para mí y mis amigos, el arte es la forma en que tenemos para expresarnos.

¿Quisieras explorar más formas de expresarte? 

@lineadeluz:

Siempre estoy en un proceso de explorar nuevas expresiones. Soy alguien que le gusta mucho aprender y explorar, y no me limito a un medio. Algo que me gustaría aprender es editar videos, tengo mucho contenido que podría utilizar y esta en mi lista de quehaceres.

@lucius.wtf:

Sí, creo que es importante estar abierto a crecer como persona y especialmente como artista, así que cualquier cosa que tenga la oportunidad de hacer, lo haré. No tengo miedo a probar cosas nuevas, creo que todos los que son LGBTIQ + no deben tener miedo, ¡debemos ser valientes!

¿Existe una diferencia de ti en “la vida real” y en social media?

@lineadeluz:

Técnicamente sí, pero para mi forma de expresión, no. En social media hablo sobre los temas que hablo en la vida real y me veo de la misma forma. Para mí las redes sociales son una herramienta para extender mi expresión personal y mi forma de ser. No las veo como un pasatiempo, son una herramienta específica, que uso con fines específicos sociales, para generar redes y relaciones con personas.

@lucius.wtf:

Claro que la hay. Mis redes sociales son el medio que tengo para mostrar mi arte, por eso soy mucho más atrevido. En la vida real tengo que tener más cuidado por la homofobia y los peligros de ser una persona queer. Sin embargo, siempre soy bueno y hablador, así que si me ves en línea o en persona, no tengas miedo de hablar conmigo jaja.

¿Cómo tu identidad ha transformado tu contexto?

@lineadeluz:

Ha sido una simbiosis. Mi contexto ha transformado mi identidad y mi identidad mi contexto. Una cosa influye en la otra. Me estoy clavando mucho en la autodocumentación de mi identidad mediante el selfie porque creo que es una práctica de visibilidad bastante importante. Al ver gente en mi entorno, ya sea en la calle o en línea, que están siendo totalmente ellxs mismos, me da inspiración y ganas de hacerlo yo también. Esa esencia es algo tan único. Cuando ves a alguien que realmente está siendo autenticx no se puede negar, hay presencia en esa persona. Es como ver la naturaleza más innata, su alma, es algo tan hermoso. Me han halagado mucho por mi estilo y forma de ser y ha sido gente que comparte esa idea de ser uno mismx. Es tan chingón generar lazos, que reconozcan eso en ti y tú en ellxs.

@lucius.wtf:

Sí, o sea, cuando te vuelves más consciente de tu identidad y confías más en ti, ya no quieres vivir en un espacio en el que ya no te sientes cómodo.

 ¿Tienes referencias, referentes o alguien que te haya inspirado?

@lineadeluz:

Pues inspiración y referentes siempre habrá muchos. La más cercana y más especial es mi abuelita. Es una mujer totalmente creativa y artística, como yo. Borda, pinta, cose, canta, hace infinitas manualidades…y todas las vende. Realmente ha llevado su producción artística a niveles que siempre me impresionan y se ve que lo hace porque lo ama. Pero no sólo esto, es una mujer dulce, cariñosa y alegre que sin importar la vida difícil que ha tenido la ha sabido aprovechar y vivir. Ella es una inspiración para mí y realmente una fuente de orgullo porque me queda claro que vengo de una línea de mujeres creativas y poderosas.

@lucius.wtf:

¡Me inspiran las mujeres! Son las personas más poderosas y fuertes que existen. También tengo muchos íconos queer que amo, por ejemplo: Rupaul, Linn da Quebrada (un cantante increíble de Brasil) Michael the III y Mateus Porto (@orograph) los dos últimos son fotógrafos. Quiero decir, todos los que son lo suficientemente valientes como para vivir quiénes son sin lastimar a nadie son una inspiración para mí.

Dime cualquier otra cosa que quieras 😊

@lineadeluz:

Ha sido una lucha definir lo que significa para mí expresar mi feminidad y masculinidad, no porque no esté dentro de mí ser queer, sino más bien porque he vivido la mayor parte de mi vida dentro de estos parámetros de la heteronormatividad que me han llevado a sentirme como impostora al reclamar la identidad de queer.

Desde que era joven, sin embargo, sentí que no encajaba, mis gustos siempre fueron vistos como extraños, la masculinidad a la que estaba apegada siempre tenía aspectos femeninos que a otras amigas no les gustaban y también sentí que expresaba cualidades masculinas en mi forma de ser y vestir.

Siempre disfruté mucho ir a discotecas gay porque sentía que podía bailar y cantar canciones pop increíbles con maquillaje y ropa fabulosos, pero cuando comencé a estar más en sintonía con la expresión de género y la sexualidad, comencé a notar que en los espacios gay también se reproducen muchos de los rasgos tóxicos de masculinidad y me desanimé. 

Fue hasta que comencé a moverme dentro de espacios más queer que me di cuenta que este era el tipo de espacio en el que realmente podía ser yo misma.

Creo que hasta hace un par de años he podido poner en palabras correctamente mi experiencia de aprender quién soy y cómo puedo expresar esto en cada faceta de mi vida. Para mí ser queer no es solo mi orientación, para mí es un esfuerzo político y cultural muy importante presente en cada parte de mi vida. Se trata de visibilidad y de demostrar que mi queerness es válida.

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Selfie de @lineadeluz

@lucius.wtf:

Amo la pizza, el arte, el maquillaje y expresarme. Vivo en Brasil, uno de los países donde más matan a personas LGBTIQ+ en el mundo, así que para todos los que estén leyendo esto, recuerden: PUEDES HACER TODO, ERES INCREÍBLE, ERES AMADO Y ERES LA INSPIRACIÓN DE ALGUIEN EN VIDA. Además, puedes seguirme para ver todo tipo de arte queer.

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Selfie de @lucius.wtf

Siempre hago énfasis en ser mejores personas, conocernos y explorar, también quiero hacer énfasis en la importancia de la representación. Las cosas existen cuando las nombras, por eso cuando nos sentimos mal, hablamos con alguien y hacemos el ejercicio de nombrar todo lo que nos está pasando, la sensación cambia y el peso se transforma.

Inspírate y brilla de la forma que quieras hacerlo. 

Puede que desconozcas cosas que acabas de leer, pero espero que hayamos resuelto algunas dudas y que te hayamos dejado pensando en algo nuevo. Necesitamos aprender a respetar, a dejar ser y a no meternos en la vida de nadie. Amemos.

¿El tamaño del pene importa?

Aquí vengo yo a dar la opinión que nadie pidió -como todos en internet- y sí, el tamaño del pene importa, pero vamos a tratar de entender cómo.

Si hablamos de largo, se supone que el punto G femenino está entre 3 y 5 cm desde la entrada de la cavidad vaginal y fisiológicamente es el punto “más sensible” dentro de la vagina, por eso para estimularlo son suficiente los dedos. Entonces, de forma más básica un pene de 5 cm y con una curvatura mínima es suficiente. Otra medida del pene es la circunferencia, hay penes delgados y gruesos -perdónenme la obviedad-.

Según esos rankings del tamaño del pene por países – que todos hemos visto-  un pene erecto mide en promedio 13 cm y de ancho 12 cm. En América el puesto 1 lo tiene Ecuador -segundo lugar en el mundo- con un promedio de 17.11 cm, luego Colombia y Venezuela con 17.03 cm. Los penes más cortos están en Tailandia, Camboya e India con promedios entre 10.24 y 10.04 cm.

Sabemos que el sexo es tan psicológico como físico y que hay factores que nos condicionan a que algunas cosas nos exciten más que otras. Como a cada persona le gustan cosas distintas, hay quienes sí le dan mucha importancia al largo, grosor y curvatura.

Tengo una amiga a quien llamo “catadora de penes” porque desde hace unos cuantos años utiliza las redes sociales para conseguir hombres con miembros muy grandes y gruesos con quienes acostarse. Literal los “castea” pidiéndoles fotos de ellos midiéndose: “El más grueso, sin duda, ha sido el austriaco, la tiene muy muy gorda, deben ser entre 19 y 20 cm de grosor y de largo igual, entre 20 y 21 cm”. “He estado con penes no tan gruesos, pero sí muy largos. Uno de los más largos, bien parado debe de estar entre los 30 y 32 cm y de grueso como entre 17 y 18 cm”. 

“He visto mis videos y se ve que entra toda. Yo siento como chocan mis nalgas su pelvis…Siento dolor y mucho placer, eso me excita muchísimo y me estimula, y lo único que deseo en ese momento es más y más. Me encantan los penes gruesos porque siento como me abren, me llenan y me frotan. Los largos me duelen, pero es un dolor rico”.

¿Qué pasa con las mujeres a quienes no les excita particularmente el tamaño?

Ella es un caso muy específico, pero siendo muy honesta yo nunca le había dado importancia. Ni siquiera pensaba en ello. No era algo en lo que me fijara especialmente o que representara un tema en mi vida…Hasta que me empecé a encontrar con penes “pequeños” y aprendí sobre mí y sobre cómo funciono con ellos.

Obviamente si un hombre me gusta mucho, no le voy a decir que no por el tamaño de su pene y no me va a importar, pero sé que con los pequeños no siento tanto cuando estoy arriba, por ejemplo, o que no me dan ganas de chuparla. También me ha pasado que el condón se salga y se quede adentro de mí o que el pene se esté saliendo todo el rato; cosas que no me pasan cuando estoy con un pene más grande.

Como se pueden imaginar depende de que tanto te guste la persona y la química que tengan porque también una de mis mejores experiencias fue con alguien con un miembro pequeño y fue de las mejores porque hicimos de todo, me llevó a probar cosas que yo no conocía y porque gracias a él aprendí otras prácticas que me gustan.

Sin embargo, como el sexo es un TODO y la penetración es sólo una parte…estoy convencida de que puedes hacerlo muy bien sin necesitar un pene de 28 cm y que todo el tema del tamaño es bastante impuesto -una vez más- por el exterior porque recordemos que antes los penes pequeños eran lo más.

Existen posiciones más favorecedoras que otras y al final de todo, mientras más te conozcas y mientras más explores, sabrás cuáles son tus recursos y tus puntos explotables 😏.

 

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Tengo que dejarme ser

Hace unos días, escogiendo algo de mi ropa para usar, me di cuenta que ya la mayoría de ella ya no me queda. Me sentí mal. Me frustré. Sé que es normal que en estos momentos que todo ha cambiado también lo haga nuestro cuerpo y sé que esos 4 kilos que he aumentado no significan nada, pero me sentí mal.

Luego entré a Instagram y una de mis amigas más queridas había posteado un meme sobre las chicas hegemónicas que hablan de body positive de “manera forzada” y de cómo le parecía una hipocresía y en ese momento me sentí invalidada también por ella.

Esto es un desahogo mientras hago las paces conmigo porque lo necesito.

Porque tenemos demasiada presión sobre nuestros hombros, muchísima. Impuesta por la sociedad en forma de publicidad, películas, música, pornografía…y también nos estamos agregando un peso INMENSO a nosotras mismas constantemente.

Querer una pareja:

Sí, yo me quiero amar, defender mi valor, no necesitar de refuerzos externos, ni esperar que nadie me ame; pero eso no se compra en Amazon. Para llegar a eso tengo que trabajar mucho, tengo que hacer cosas, tengo que darme cuenta de las cosas que no hago bien o me retrasan en ese camino…Y la voy a cagar muchas veces y necesito darme permiso de hacerlo.

Sé que soy independiente, tengo muy claras las cosas que quiero y las que no y también sé que todo este tema de amor romántico que tengo en la cabeza viene de afuera, pero lo quiero. No me voy a juzgar yo también por eso.

No permitirme sentirme triste o mal:

Me conmuevo fácilmente y no me cuesta llorar, pero basta que sea algo realmente personal o que realmente me afecte, para que ni siquiera me permita contarlo. Me cuesta pedir ayuda, me cuesta sentirme vulnerable y me cuesta demostrarlo. Muchas veces me cuestiono si “eso” que me está afectando es lo suficientemente grande o importante como para que me afecte de esa forma, me invalido a mí misma y me da vergüenza contarle a los demás. Me da vergüenza sonar exagerada o ser juzgada…y una vez más, sé de dónde viene esto: de afuera.

Amor propio, body positive y autoestima:

Como les conté al principio, sé que no debo compararme, sé que mi físico no define nada de mí, sé que no debo forzar a mi cuerpo a estar en ningún peso o con medidas específicas, pero así como hay días en los que me siento mega 🔥, hay otros en los que estoy cero conforme con lo que veo en el espejo. Y nos pasa a todes, es normal y debo dejarme sentirlo.

También debo dejar de sentirme hipócrita por querer subir una foto mostrando mis estrías o mi celulitis. La lucha es de todas, es interseccional e incluyente.

Éxito profesional y el síndrome de la impostora:

Aunque piense que no hay edad para nada y que no necesito demostrarle nada a nadie, pues aquí me tienen sintiendo que no he logrado nada en la vida y a la vez sabiendo que tengo talento y cosas para decir. Es una contradicción constante. Aunque en la vida no sea todo blanco y negro, creo que tengo derecho a decir que no estoy donde quiero estar y a la vez estar agradecida con todo lo que he logrado. No necesito sentir pena por mí ni tampoco debo ser modesta al decir que soy una “chingona” en muchas cosas.

Feminismo:

Este punto tiene más complicaciones porque cualquiera que se defina como feminista sabe que le toca defender su postura ante el mundo, justificándose y casi pidiendo perdón. Puede que pierdas amigas, amigos, que se burlen de ti…puedes sufrir agresiones sólo por ir a manifestarte.

Vas a recorrer un camino largo. Vas a tener que leer mucho, escuchar a otras y aprender todos los días de tu vida…y también vas a tener que aguantar ser medida con el “feministómetro”, que todes te juzguen por no ser una “feminista de verdad” y te ataquen por bailar reggaetón, por maquillarte, por un tuit de hace mil años y básicamente por no hacer lo que elles quieren. Porque al parecer muy pocas personas han logrado entender que esto se trata de liberación y no de seguir de oprimiéndonos a nosotras mismas.

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Collage por @meowsuenamiau

Ahora…

Yo quiero ser mejor persona, quiero dejar mis prejuicios, quiero deconstruirme, quiero ser sorora, quiero amar mi cuerpo y aceptar sus cambios, quiero tener amor propio, quiero ser empática y ponerme en el lugar de los demás, dejar los rencores e inseguridades…quiero muchas cosas; mientras tanto “sé quién soy, en quién me puedo convertir y que cada error que cometo es sólo otro paso en el camino que estoy recorriendo”.

Todo el mundo tiene una opinión que dar, todo el mundo juzga y critica…no seré yo otra crítica de mí misma sólo por sentir.

La curiosidad que no nos va a matar

Puede que muchos hayamos dudado o tenido miedo de hacer algo en más de una ocasión en nuestras vidas. Cuando sentimos deseos o curiosidad de hacer cosas; nos da miedo dar el paso, fracasar, qué pensarán los demás y también nos da miedo afrontar lo que nosotros mismos pensaremos o cómo nos sentiremos.

Hoy vamos a hablar de las ganas de experimentar y la curiosidad. Me enfocaré en la parte sexual, pero ya saben que todo se puede adaptar a la vida en general y que siempre podemos sacar conclusiones que nos favorezcan.

Existen deseos o “las ganas de experimentar cosas” y existen las fantasías sexuales que pueden no ocurrir nunca. Aquí les dejo un video muy corto que explica si es necesario o no llevar a la realidad nuestras fantasías.

Todos experimentamos deseos y muchos de ellos sí los podemos realizar. ¿Existe alguna edad para hacerlo?, ¿Eso determinará algún cambio en mí?, ¿Qué pensarán de mí cuando lo cuente?…Puede que te hayas hecho alguna de estas preguntas al pensar en tus deseos, yo sí.

En mi caso, hay un par de cosas que quiero hacer y todavía no he podido, pero sé que no harán daño a nadie y que podré hacerlas en cualquier momento. Aunque una de ellas me costó años admitirla y la he verbalizado pocas veces; una de esas le conté a una amiga que resultó tener ganas de lo mismo y ahí otra vez, no me sentí tan sola ni loca. 

Hablando sobre estos temas, me di cuenta de lo común que es el miedo de comunicar esos deseos a las parejas o de la poca empatía que tiene la otra persona y también de que muchos nos sentimos raros por querer hacer ciertas cosas y es ahí cuando la confianza y la comunicación son clave. No importa si estás en pareja o no, mientras no hagas daño a nadie, no rompas acuerdos, etc, todo puede ser hablado y todo puedes llegar a hacerlo realidad, porque créeme no eres la única o el único con ganas de “eso”.

Puede que todos estén pensando en tríos, sexo con otras personas, intercambios o cosas relacionadas, pero la verdad es que puede ser mucho más sencillo y trataré de explicarme lo mejor posible:

Que te estimulen el ano con la boca o con los dedos -siendo hombre o mujer-:

  • Toda la vida quise jugar con el ano de mis parejas hombres, nunca pude. Los prejuicios que ellos tenían y su cero interés en el asunto no dejaron que pasara. Años después uno de ellos me confesó que ahora estaba listo para probarlo, que se arrepentía de cierta forma de no haberlo hecho y que no sabía cómo comentarlo a su pareja actual.
  • Tengo un amigo que terminó una relación de años, en plan matrimonio. Nosotros nos veíamos muy seguido y somos bastante cercanos. En uno de nuestros encuentros mientras le hacía sexo oral simplemente fluyó y pude “mamarle el culo” como diría San Benito. En ese momento me dijo que tenía más de 10 años sin que le hicieran eso.
  • En uno de mis encuentros casuales, el chico me contó que una de sus mejores experiencias fue con una desconocida que literal le ordenó ponerse en 4 para chuparlo todo mientras los masturbaba muy fuerte. Su emoción era tanto por el tema de la dominación, como por el poco tacto que había tenido la chica para masturbarlo y hacerle el oral. Desde su percepción las chicas solemos ser muy dulces al hacer oral o por lo menos al comenzar a hacerlo.

 

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Ilustración de Regards Coupables

 

Los juguetes sexuales:

¡Uy! Qué temita.

  • Puede que seas hombre y quieras que agregar otro “pene” para experimentar la doble penetración con tu pareja. Un amigo me contó que su novia nunca aceptó esto porque sentía que “era innecesario” agregar algo más a su forma de practicar el sexo. 🤷‍♀️
  • También otro amigo me ha comentado varias veces sobre la práctica del pegging, que yo desconocía hasta que lo hablé con él y que en realidad hoy no sé si ha logrado practicar. Consiste en que el hombre sea penetrado por una mujer con un dildo tipo arnés o strap on.
  • Yo tengo un Satisfyer y aunque mil veces prefiero usarlo solita, me he encontrado con varias parejas masculinas que se sienten “intimidados”. “Es que nunca te voy a dar tanto placer”, me han llegado a decir. Yo sólo les digo a todas las mujeres que me leen que se compren uno.

Las mejores inversiones en mi vida han sido: la universidad privada, la ortodoncia             y el Satisfyer -mentiritas, bromis-.

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Sumisión y dominación:

Como vimos en los puntos anteriores, es un tema constante y se expresa de diferentes maneras. Pero aquí también les dejo puntos de vistas contrastados:

  • Yo soy más de que me gusta ser dominada, disfruto los golpes, que me ahorquen y justo ahora quiero experimentar con cosas un poco más intensas. Sé por ejemplo, que no me gusta que me amarren porque me da ansiedad y a veces me gusta tratar de ser más dominante, pero siempre desde el juego y como provocación para mi pareja.
  • Una de mis amigas más cercanas siempre me comenta de lo mucho que a ella le gusta dominar, pero dominar estilo dominatriz, con humillaciones y maltratos. Lo disfruta y lo quiere poner más en práctica.
  • También muchísimos hombres me han contado que les gustaría que las mujeres tomemos más la iniciativa o que seamos más dominantes. Uno de ellos me decía “Me encantaría que llegue una chica, me diga que me acueste y se siente en mi cara”.

 

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Barbie Ferreira como Kat en Euphoria

¿Vieron que no todo son tríos en este mundo?

Las experiencias o ideas que nos pueden dar curiosidad son infinitas: puede que te atraigan las personas andróginas o que hayas imaginado estar con una mujer trans bellísima y con un pene gigante…Todo está bien y es bonito, mientras no haga daño a nadie, esté consensuado y lo comuniques.

Ya para concluir quiero dejar algunos comentarios claves:

  1. Tenemos que aprender a comunicarnos y empatizar con el otro. De por sí ya es difícil hablar sobre lo que nos gusta o queremos, lo mínimo que se espera y que podemos ofrecer es un genuino intento por entender y abrir un poco la mente. Comunicación, amis, pidan lo que quieren y digan lo que no. Yo he podido hacer cosas porque he comunicado lo que quiero y porque he tenido la suerte de estar con personas dispuestas a experimentar conmigo, pero hay que hablar. El consentimiento es indispensable en las prácticas sexuales.
  2. El sexo es para disfrutar y dejar toda la mierda de la sociedad de lado por algunos minutos. Déjense ser, por favor. Si no es ahora, ¿cuándo? Si tienen curiosidad, háganlo -repito, sin lastimar a nadie- y aunque digan la curiosidad mató al gato, ellos tienen varias vidas…nosotros sólo una.
  3. Muchísimos hombres quieren experimentar con su “Punto G”, no teman preguntar, sugerir o solicitar la práctica. Obvio, limpieza e higiene, por favor.
  4. Si eres mujer, es probable que más de una vez te hayan pedido -e incluso hayan interactuado con tu ano sin consultarte-, entonces no tengo mucho más que agregar, si lo quieres probar, comunícalo y si no también.
  5. Estamos tan afectados por el machismo que ni siquiera nos damos cuenta que no nos permite vivir nuestra vida sexual de forma plena. Aquí juega un papel muy importante la industria pornográfica y cómo hemos sido educados por ella. El heteropatriarcado me tiene harta.
  6. Satisfyer: Entiendo que mucho del “miedo” -si se le puede llamar así a tal nivel de inseguridad- viene por el machismo y también por todos los memes que existen sobre este succionador de clítoris. Este tema es larguísimo y el debate sobre si aporta o no a la liberación sexual femenina es como para una entrada entera.
  7. Es trabajo de todes que el mundo sea un lugar más bonito, comencemos con nosotros mismos, practiquemos la empatía, la compersióndejemos las etiquetas y prejuicios atrás.

 

Me encantaría muchísimo leer sus comentarios y opiniones sobre este tema. Espero sirva de algo y les inspire a coger como conejos sin vergüenza a nada jaja.

Usando Bumble en cuarentena

Cuando comenzó la cuarentena yo me veía regularmente con alguien con quien tenía ya casi un año “saliendo”, todo bonito y todo bien. Hasta que ya no fue bonito y no estuvo bien, corté esa relación y volví a no tener con quien verme regularmente.

Primer mes de cuarentena y yo estaba “tranquila”, básicamente porque estaba enfocada en no volverme loca por encierro y soledad y mis necesidades sexuales pasaron a otro plano.

Comencé a sentirme más tranquila y volví a hacer lo que hago cuando estoy aburrida: entrar a Bumble 😛.  Así conocí a un chico con quien – a pesar de todo pronóstico-  tuve buena química y además me cayó lo suficientemente bien como para tener una amistad, pero como ahora todos estamos pasando por procesos y haciendo maromas para tener una vida lo más parecida a la que teníamos antes de que todo esto pasara, no me puedo ver con él tan seguido como me gustaría.

La cuarentena se extendía cada vez más y yo como asidua usuaria de Bumble me di cuenta de algo:

  1. La cantidad de personas disponibles aumentó. Para quienes no estén familiarizados con la app, cada vez que le das a la izquierda (descartas a una persona) te aparece un corazoncito en la esquina que te va diciendo cuántos perfiles te quedan por ver.
  2. La mayoría de los perfiles tenían descripciones como: “Aquí por la cuarentena”, “La cuarentena me aburrió, quiero salir ya”, “El encierro me trajo aquí” y etc.

En ese momento me pareció obvio y no le di demasiada importancia. Seguí hablando con personas y tuve conversaciones constantes con dos chicos que pasaron lo que bauticé como “cuestionario COVID-19” y quedé en verlos.

El primero de los individuos es un doctor que me lleva unos 10 años y a quien iba a ver un viernes a las 9 de la noche. Estuvimos hablando todo el día como a hasta a las 5, a las 7 comencé a alistarme y cuando terminé aproximadamente 20 minutos antes de las 9 me di cuenta que no me había vuelto a escribir; le escribí que ya estaba lista y que me pasara la dirección exacta de su casa. Nunca respondió y a las 9.30 de la noche lo bloqueé de todos lados.

El otro es un realizador audiovisual con quien tenía todavía mucho más tiempo conversando, quedamos para el jueves siguiente y con él estuve hablando hasta el momento en que me metí a bañar. Le dije que estaba lista en 40 minutos y que le escribía para que me pasara la dirección, 5 minutos antes de que se cumplieran los 40 minutos le escribí que ya había terminado y tampoco respondió. Al día siguiente en la mañana me escribió por SMS para decirme que se había quedado dormido y que lo sentía.

En menos de una semana dos personas me habían dejado plantada y se habían comportado de forma estúpidamente grosera.

Eso me hizo sentir bastante mal conmigo misma. Me hizo pensar muchísimo en cuál era la causa y porque estas personas se sentían con el derecho de ser tan patanes y maleducados conmigo y llegué a una conclusión bastante triste…

La cuarentena ha causado embarazos, separaciones, reapariciones de exes, gente horny a montones, etc…y también ha cambiado la forma en la que trabajamos, nos comunicamos, consumimos y blah, pero otra de las cosas jodidas de esto es que ya no puedes tener una cita “normal”.

Básicamente con el tema de no poder ir a lugares públicos si decidías verte con alguien tenía que ser en alguna de las casas de los involucrados. Yo tengo una especie de protocolo para tener dates digitales, que incluye videollamadas o voice notes y termina con una cita en un bar o en un lugar público. Y en esta nueva realidad donde los locales estaban cerrados, la única opción era vernos en la casa de alguno de los dos, lo que hacía -lamentablemente- que el consentimiento al sexo en la primera cita quedara IMPLÍCITO.

Entonces según yo, el hecho de que la gente asuma que el sexo está implícito y que el número de personas en las app haya aumentado, es la combinación perfecta para que todos los patanes y desubicados del mundo hagan de las suyas.

Esta es un texto triste y que escribo desde un lugar oscuro…pero estas experiencias me hicieron aprender que lamentablemente no podemos exponernos tanto. Ya de por sí, al salir con desconocidos o gente de apps nos exponemos a un montón de peligros, no deberíamos poner nuestra vulnerabilidad emocional en un lugar accesible para nadie que no valga la pena.

Si van a amar, amen bien, amen con todo. Si les gusta mucho alguien, entréguense, sean consecuentes y respetuosos, no se limiten. No ghosteen, no manipulen, no mientan para conseguir lo que quieren.

Y aunque sea jodido y duela, no permitan que nadie, sobre todo gente desconsiderada y egoísta pueda afectarles emocionalmente o hacerles sentir menos.

 

 

 

BTW, se acabaron las citas con hombres de Bumble hasta nuevo aviso.

Los dioses que bajaron del cielo

La primera vez que me acosté con un hombre MUY guapo -hegemónicamente hablando- fue en Uruguay,  ni en mis mejores sueños hubiese imaginado que se fijaría en mí. Lo más excitante fue todo lo previo al encuentro sexual: los mensajes, fotografías y audios que compartíamos por WhatsApp. La verdad del encuentro en sí recuerdo muy poco.

Después de él, vinieron otros. Siempre pasaba lo mismo, toda la previa era increíble y mi imaginación volaba, los actos sexuales estaban bien, eran excitantes, era normales, eran como cualquier encuentro de una noche con un desconocido.

Muy rápido esa sensación de “éxito” fue desapareciendo. Muy rápido dejé de sentirme especial o de dudar de por qué hombres así se fijaban en mí. Entendía mi contexto, ellos me lo hacían saber “el caribe, la sangre caliente, el acento…” las razones eran varias, pero siempre eran las mismas. Y la verdad es que dejó de importar muy rápido.

También entiendo que si bien todo comienza por los ojos, hay varias cosas que suman al atractivo sexual que una persona tiene -las mismas que restan-. Y yo creo conocer algunos de esos atributos no físicos que me favorecen.

Al venir a México la cosa cambió porque este país es más grande, hay más variedad y porque también somos muchísimos más los migrantes o extranjeros que estamos aquí. Además yo estaba en el peso más alto de toda mi vida y no estaba cómoda con mi aspecto físico.

Pero entonces, ¿qué pasó?

Que nada de eso importó. Seguía haciendo match con hombres guapísimos y seguíamos viéndonos y esa motivación o esa sensación de sentirme una ganadora seguía disminuyendo cada vez que pasaba.

En Euphoria -perdón por las continuas referencia a la serie- Kat dice: “no importa que tan cool, sexy o inteligente tú pienses que un hombre es…en realidad todos son patéticos”. Sacada de contexto puede parecer una afirmación fuerte, pero la esencia es lo que quiero rescatar.

Al final, todos tenemos mitificados o “endiosados” a otros humanos, por inteligentes, por talentosos, por guapos, por las razones que sean…y se nos suele olvidar que en realidad todos tenemos defectos y complejos.

Yo creo que puedo estar con quien quiera, realmente con quien se me antoje, porque no me da miedo coquetear, porque estoy “segura” de mis atributos y porque algo que también se sigue repitiendo cada vez que estoy con alguien muy guapo, es ese momento postcoito en el que ambos estamos extasiados, echados en la cama, yo me paro, voy al baño, me veo en el espejo y pienso en lo que acaba de suceder: allí desnuda, sudada, con cara de felicidad, comparo nuestros cuerpos, sus definiciones, sus firmezas, sus contexturas, etc y a pesar de que nunca nos parecemos -porque cada cuerpo es distinto- sé que lo que acaba de suceder no fue un favor que me hicieron a mí, sé que el otro por más dios griego caído del Olimpo que parezca está ahí porque quiere, porque le interesó, lo decidió y porque le gusto.

amor propio
Ilustración de Velychko Viktoriia

Ahora, otra cosa:

Sinceramente creo que lo anterior no es demasiado revelador y como no me sentía cómoda con sólo mostrar esa mínima parte, les pregunte a varios amis sus experiencias y cómo les afectaron o no.

“¿Alguna vez te has sentido realmente soprendid@ por coger con alguien que en tus estándares es demasiado guap@? O sea, en plan de que no te lo crees…”

Aquí algunas de las respuestas:

-“En mi experiencia fue que me aumentó la confianza y dije “qué chingón” porque sabía que era algo de un sola vez y ya, y que si se dio fue porque él quiso y le gustó algo de mí”.

-“Los complejos cambian. La primera vez dije “Wow, creo que no estoy tan mal”. La segunda vez fue una reafirmación de seguridad hacia mi cuerpo y hacia mi misma”.

-“Siempre me pregunté cómo pasó o porqué, dudando de mí. El creer no sentirme a la altura me hizo sentir raro espiritual y físicamente porque sé que soy interesante por lo que sé, además soy apasionado con los temas que me interesan…Siempre he sabido cuáles son mis complejos, pero igual me hizo sentir raro”. 

-“Sólo me ha pasado dos veces: con una chica y con Rod -mi pareja desde hace más de 5 años-. No creo que haya cambiado mi percepción de mis complejos porque creo que son cosas muy profundas. Aunque el refuerzo exterior ayuda hay muchas cosas difíciles de procesar. Todavía después de tantos años juntos, me sigo sintiendo insegura sobre todo porque mi cuerpo actualmente no me gusta. No me da miedo que me deje por otra persona, sino que me deje por otra vida. Es ese constante sentir que no soy suficiente aunque él siempre me diga lo talentosa, atractiva e inteligente que soy…”.

-“Pues no sé si cambió algo en mí. Más bien es como que te da seguridad en la parte de interactuar con todo tipo de personas. Mis complejos creo que los acepté desde antes y viví desde entonces con ellos”. 

-“Sí hubo un cambio muy grande en mí. Fue e mi viaje a Europa en el que estuve con hombres que eran todo un sueño para mí. Y al regresar del viaje, mi autoestima subió al 100%, no necesité hacer nada en ese viaje más que ser yo misma. Creo que siempre me sorprende con quién salgo. En general creo que una mujer puede estar con quien le plazca mientras se tenga confianza, eso se ve y eso es lo que llama la atención del otro.”

-“Creo que la primera consecuencia en mi caso, fue inseguridad. En plan lo conseguí pero no me lo creo y me llené de miedos. Ahora ya estoy en otro nivel porque he crecido, soy feminista y estoy empoderada”. 

-“Pues me pasaron dos cosas: 1) entender que el sexo tiene una parte de atracción física y otra que es como de energía. Entonces viendo que él estaba tan bueno y la verdad puede elegir con quién acostarse, me dije “tienes muy buena energía sexual”. En realidad, él me pareció un trofeo. Y lo otro fue que el sexo me gustó mucho y todo se terminó convirtiendo en un ejercicio de autocontrol porque él solo quiere sexo y ya tenemos un año viéndonos. Entonces a estas alturas me da igual, ya no me genera lo mismo que cuando lo conocí”.

-“Nunca me he considerado lindo, Para las chicas siempre he sabido que soy feo, pero estar con ella me subió el ego y empecé a tenerme algo de cariño porque estuvimos juntos casi 5 años”.

beso pareja heterosexual
Ilustración de Velychko Viktoriia

 

Es evidente que todos tenemos complejos, que todos conocemos gente que nos parece inalcanzable y que por cosas de la vida a veces terminamos teniendo en nuestra cama. Cada quien aprende de forma distinta sobre lo que le pasa. Pero sin dudas, el físico no define a una persona y no olvidemos que tampoco define que sea un buen polvo o no. Ojalá logremos dejar de compararnos con los demás, dejemos los complejos atrás y también dejemos de ver el físico como una medida y cambiemos la valoración que le damos actualmente.

¿Por qué me tratas así?

¿Alguna vez te has confundido por como actúa una persona? Por momentos te hace sentir como lo mejor del mundo y sobre las nubes y luego con la misma facilidad te hace sentir miserable o mínimo.

Esto me pasó a mí durante mucho tiempo, fui a terapia, mi psicóloga me habló acerca del reforzamiento y esto es lo que puedo decir al respecto:

El refuerzo puede ser positivo o negativo. Pensemos en un perrito y en cómo lo educamos: cuando hace algo bueno le damos un premio y cuando hace algo malo lo castigamos. Esos son reforzadores de conducta, son estímulos que funcionan como consecuencia a nuestras acciones.

Lo complicado es cuando la misma acción provoca un refuerzo positivo y en otro momento un refuerzo negativo.

Ese comportamiento se llama “refuerzo intermitente” y en mi caso era muestra de violencia. Básicamente me reforzaban de manera positiva, con halagos, caricias, regalos, etc y a la vez -y aparentemente sin ninguna razón o sin seguir ningún patrón determinado- hacían lo contrario.

Yo estaba en una relación dependiente y vivía esperando o tratando de adivinar qué tenía que hacer para ser reforzada positivamente. Trataba de entender lo que pasaba y estaba llena de culpa, de inseguridades y de miedos. Me volví “adicta” a esos refuerzos positivos que nunca sabía cuándo iban a llegar y me esforzaba mucho más por obtenerlos. Vivía entre expectativas e incertidumbre.

Es una combinación común, pero más tóxica que Chernóbil.

Utilizaban el refuerzo intermitente para manipularme mientras yo tenía baja autoestima y era muy dependiente emocionalmente. Me repetían frases como “olvídalo que eso ya pasó”, “¿otra vez con lo mismo?·, “fue sólo un chiste”…

Otros ejemplos de este tipo de relación pueden ser: si te escribe todas las mañanas para desearte un buen día y de la nada lo deja de hacer, pero luego vuelve a hacerlo como si nada hubiese pasado y sin disculparse. O si cuando se ven esta persona es muy atenta y cariñosa, pero otros días es muy seca y luego vuelve a ser atenta y cariñosa.

También hay personas que están expuestas a cosas más difíciles como días enteros de silencio para luego recibir un regalo; o golpes y luego arrepentimiento en forma de un boleto avión sorpresa…

Lo importante es entender que el RI se puede manifestar de muchas maneras en las relaciones abusivas. Además de que la víctima puede tardar mucho en reconocer el abuso porque viene acompañado de cosas buenas y refuerzos positivos.

Cuando nos sentimos bien nuestro cerebro libera dopamina y serotonina -entre otros- y también nos acostumbramos a estos neurotransmisores y llegamos a necesitar cada vez mayor dosis de eso que nos hace producirlos. Puede ser el ejercicio, la comida, el sexo, las drogas, etc…Por eso se habla de adicción cuando se está en una relación tóxica y dependiente. Porque una de las partes se vuelve adicta a lo que la otra parte le causa, químicamente hablando.

Como expliqué es difícil para la víctima darse cuenta que está siendo abusada porque no algo que pase constantemente y porque tampoco logra entender qué es lo que detona el comportamiento negativo de su ser querido. No olvidemos que si bien esto es común en parejas, también puede ocurrir en cualquier tipo de relación, con familiares, con amigos…

Enterarme de que eso que me pasaba tenía nombre me liberó y me ayudó a sanar. Si te sientes identificado con algo de esto o alguna parte del texto te resuena, busca ayuda y créeme que no estás sola ni solo y puedes salir de ello.

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Collage de @lookattheparkinglot

 

Nuestra primera vez

Teníamos meses sin hablar y muchos más sin vernos. Su mensaje fue totalmente imprevisto y yo me esperaba lo peor. Nos saludamos y abrazamos, tan cálida como siempre.

Hacía bastante calor dentro de su casa. Me quité el abrigo, la bufanda y el suéter y los dejé en el sofá. Dos minutos después, su gato estaba olfateando todo y durmiéndose sobre mis cosas. Estoy segura de que él también me extrañaba.

Me dio una cerveza y nos sentamos en la alfombra de la sala. Yo estaba muy nerviosa, no entendía nada. Le pregunté si todo estaba ok. Me dijo que sí, que nada malo había pasado, que había soñado conmigo y que simplemente quería verme.

Nos pusimos al corriente de todo lo que había pasado en esos meses: se había separado de Manuel -con quien apenas empezaba a salir la última vez que la vi-, la habían ascendido en su trabajo, su sobrina había pasado a primer grado y muchas otras cosas…Yo básicamente seguía igual, aunque por fin había conseguido un trabajo en el que sentía cómoda, estaba rodeada de gente interesante y estaba haciendo lo que me gusta.

Las horas pasaban.

Nos acostamos, seguíamos bebiendo cerveza, reíamos y hasta lloramos. Me abrazó y me besó en la frente, dijo que me había extrañado mucho y yo le dije que la quería demasiado.

Y así de la nada, me besó en los labios. Era la primera vez que eso pasaba. Nunca habíamos hablado de la posibilidad, nunca habíamos insinuado nada y fue tan inesperado como su mensaje.

Le tomé su cara y la seguí besando con la mayor delicadeza. Se sentía tan suave que no quería lastimarla, quería comérmela toda, pero poco a poco. Bajé a su cuello, lo besé y lamí, subí a sus orejas…gimió muy bajito en mi oído.

Ya estaba sobre ella, seguíamos en el piso y seguíamos besándonos. Me separé un poco, la vi, sonreí, sonrió de vuelta y nos reímos. Todo parecía estar bien, pero no pude evitar preguntarle cómo se sentía. Sólo se río y respondió “esto es justo lo que había soñado”.

Le quité la playera y no tenía bra. Besé sus senos, preciosos, del tamaño de mis manos, suaves y con olor a gloria. Mi mano derecha comenzó a bajar por su pecho, su abdomen y sus caderas. Estaba sintiendo todo y todos mis sentidos estaban enfocados en ella.

Poco a poco fui recorriendo con mis manos y boca todo su cuerpo. Entreabriendo los labios y ejerciendo un poco de  presión sobre su piel. Justo en su cadera no me pude contener y la mordí un poco, muy suave. Ya en este punto, mi mano derecha estaba en su entrepierna caliente y húmeda y mi mano izquierda la levantaba un poco del suelo para poder apretarle las nalgas.

Terminé de desvestirla, mientras ella me sacaba la parte de arriba. Besos iban y venían. Pero también nos tocábamos mucho, estábamos explorando nuestros cuerpos, porque sí, nos conocíamos desde siempre, pero no de esta forma.

Yo no podía más, mis gemidos cada vez eran más frecuentes. Ya quería sentirla dentro de mí y estar dentro de ella.

Decidimos pasar al cuarto, dejamos la ropa en la sala y la luz encendida. Como la habitación no estaba tan lejos de la sala, la luz que emitía la lámpara era suficiente para vernos sin aturdir, creaba reflejos y contraluces ideales para la ocasión.

Ya en la cama, comenzó a quitarme el pantalón, mis piernas temblaban, yo entera temblaba. Aprovechó y movió mi tanga un poco, sólo para acariciarme con sus dedos y luego subió a mi cara, me probó y me hizo probar sus dedos.

Ya desnudas por completo, seguíamos besándonos, nos lamíamos, nos gemíamos al oído, nos mordíamos y nos apretábamos por todos lados.

Bajé a comerla, a sentirla con mis dedos, lengua y labios. Primero me enfoqué en lamerla lento y en besar la parte interna de sus muslos. Luego hice más presión en su clítoris y dejé que sus movimientos y gemidos me guiaran. Estando tan cerca podía sentir todo, no necesitábamos hablar. Finalmente metí dos de mis dedos en ella y comencé a moverlos. Todo a su ritmo: sus caderas, su humedad y sus gemidos me indicaban cómo hacerlo.

Comenzó a hacerme lo mismo con sus manos. Me sintió por completo en ese momento y durante un rato estuvimos jugueteando con la otra, con muchos besos y lamidas incluidas. Yo fui la primera en acabar y lo hice muy deli, estoy segura que no hubiese podido estar más mojada. Seguíamos estimulándonos y fue su turno de llegar al orgasmo. Me encantaría poder describir exactamente su cara en ese momento y en los segundos posteriores, pero era una mezcla entre felicidad de “niña buena” con cara de querer hacerme de todo y de querer mucho más.

Yo tenía minutos temblando y no podía más, estaba completamente fuera de mí.

Estábamos cansadas, las dos habíamos trabajado todo el día y ya teníamos horas bebiendo alcohol, pero queríamos más…así que seguimos, no sé por cuánto tiempo, pero cada minuto que pasaba era mejor que el anterior. Logramos parar, nos duchamos y dormimos juntas y desnudas por primera vez…

 

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Ilustración de @isamuguruza

 

Alejandra la desesperada

Hay algo muy importante que necesito que la gente entienda -los hombres especialmente- y es que si yo digo que quiero una relación no estoy diciendo que quiera una relación ahora mismo, o que quiera una relación contigo dude random al que estoy viendo por primera vez en mi vida, o otro dude con el que ya me he visto más de 5 veces para tener relaciones y con quien no me estoy involucrando sentimentalmente. No, no tengo el vestido de novia comprado y estaba sentadita esperando conocerte para usarlo POR FIN.

Llevo 5 años soltera, muchos porque seguía “atada” a mi exnovio y otros porque así lo quería.

Hoy ya no quiero estar soltera y lo cuento porque realmente me costó mucho llegar a este punto.

Tuve que entender cómo eran mis relaciones pasadas, cómo me relaciono ahora y medianamente averiguar qué quiero o espero de mi pareja sentimental.

En realidad yo no sé cómo soy en pareja. Es decir, mi última relación terminó en 2015 cuando tenía 22 años. En todo ese tiempo he cambiado y la “Alejandra novia” de 2013 evidentemente no se parece a la “Alejandra novia” de 27 años…Pero no sabremos cómo se resuelve ese asunto hasta que me enamore de alguien.

El tema es que sí, sí quiero una relación. Sí, lo he dicho en la primera cita. Sí, capaz hasta lo he puesto en mi perfil de Bumble. Y sí, también sé las connotaciones negativas que todo este tiene.

Pero no importa, porque cualquier persona que crea que el mundo gira a su alrededor, que piense que soy una intensa, o que estoy desesperada…no me interesa.

Y sí soy una intensa, pero ser intensa no es negativo.

Lo negativo es creerte el centro de mundo, es no pensar en que la otra persona tiene juicio, puede tomar decisiones y también tiene sentimientos.

Si quieres estar en una relación que incluye el perrito, casa con cercas blancas y niños; está bien.

Si prefieres la soltería porque quieres coger con medio mundo;  está bien.

Si quieres estar sin pareja y no acostarte con nadie; está bien.

Si quieres alguien que te acompañe los fines para Netflix and chill; está bien.

Todo lo que quieras está bien, sólo piensa de dónde salen esos deseos y hazte cargo. A mí me tomó años decidirlo y también decirlo, pero ahora lo grito y estoy feliz de poder hacerlo.

optimista vino relaciones soltera
Ilustración por @alterella_

Optimista por obligación, así me siento. Pensando que al decir esto, al tratar de reivindicar la intensidad y el poder que tenemos de decidir hacer con nuestras vidas lo que queramos, estoy haciendo algo.

También imaginando que en algún lugar alguien me va a entender y me va a gustar y yo igual, y seremos felices por un tiempo y luego ya no y ya.

¡Salud!

 

 

Normalicemos el cambiar de opinión

Sé que todos estamos podridos de lo que está pasando: estar encerrados, preocupados, con incertidumbre, asumiendo pérdidas, leyendo y viendo el mundo colapsar con manifestaciones, asesinatos, incendios…

Nos enteramos, estamos expuestos, estamos saturados y lamentablemente eso no es lo único que está pasando. Hay miles de injusticias sucediendo a diario y nos enteramos sólo de un porcentaje.

Mientras todo ocurre existen al menos dos posturas que tomar:

  1. Sentirse hastiado y preferir ignorar, no opinar y no participar.
  2. Opinar y tomar partido.

Hay temas que nos afectan de forma diferente a cada uno. Hay situaciones en las que por valores, por ética o por simple experiencia no puedes pasar de largo y voltear hacia otro lado y son en esos temas en los que tomamos partido, en los que hablamos, en los que alzamos la voz y nos manifestamos.

También hay que entender que no necesitas opinar de todo, que no importa si no sabes suficiente de un tema y prefieres informarte antes de hablar, que no importa si ni siquiera quieres informarte -o sea sí importa, pero es imposible saber de todo-.

Lo primordial es que no hables por hablar, que cuando lo hagas sea con un mínimo de trabajo previo de investigación por respeto y ¿sabes qué es más importante? Que cambies de opinión. 

Que te permitas cambiar de opinión porque leíste más sobre algo, porque debatiste con alguien sobre el tema, porque buscaste más información o porque simplemente encontraste un post que te hizo ver las cosas desde otro punto de vista.

Eso es lo que necesita el mundo: gente que investigue, curiosa, que cuestione y que no tema decir que se equivocó y quiera hablar desde otro lugar. Y también gente que sepa que cambiar de opinión es PERFECTO. Es bonito y está bien.

Aunque repito, si no estás listo para hacer el trabajo previo de leer, de contrastar información, de escuchar, de tratar de entender de dónde vienen las cosas…mejor no opinar, créeme puedes pasar al siguiente tema, no tienes que hablar sobre todo lo que ocurre, el mundo puede vivir sin escuchar lo que tienes para decir.

Pero volviendo al punto de este post, “normalicemos el cambiar de opinión”. Dejemos atrás ese deseo adolescente de “no cambiar nunca”. Cambiemos, cambia, muévete, haz algo por ti, haz algo por ser mejor persona, intercambia opiniones, conoce gente y cuestiona todo lo que ves y oyes.

Hablo de estos momentos porque estoy abrumada y necesito un break de la vida, pero me refiero a todo. Me refiero al BLM, al feminismo, a la despenalización del aborto, al RADFEM, a la comunidad LGBTQ+, al “separar al artista de su obra”, al clasismo…y también me refiero a ese momento cuando estás desnuda en la cama de alguien y por cualquier cosa ya no quieres tener sexo y dices “no”, dices “no, ya no quiero”. Permítete decir que no, permítete cambiar de opinión y permítete equivocarte.

Este último tema es muchísimo más profundo y probablemente lo toque en otro post, pero por ahora, sólo quería reivindicar a los curiosos, a los que tercos, a los que van en contra de la corriente y a quienes son empáticos.