Mi novio está conmigo para pasar el tiempo

Sabrán disculpar que esté monotemática con esto de la soltería , pero desde que a mis 21 años mi exnovio venezolano decidió que no quería estar conmigo, luego de varios intentos de relaciones, otros de obtener cariño mediante sexo y más…Ahora cuando recién estoy comenzando una relación nueva y estoy enamorada por primera vez en 1234567890 años…me están pasando cosas.

Me da miedo que mi novio no me quiera y sólo esté conmigo para pasar el rato. Ajá, así me siento y sé que son mis inseguridades y el síndrome del impostor a todo lo que dan.

Pero como soy experta en creer que las cosas buenas me pasan por suerte y las malas porque me las merezco y “siempre me pasan”, no he logrado dejar de creer que mi relación es una simulación y en medio de este tornado de sentimientos tristes, llegó a mí el audio de una buena amiga con las palabras que necesitaba escuchar, que guardaré para siempre y que espero que le sirvan a alguien más:

“Te lo voy a decir así: dejate de joder. No pienses en eso, o sea, obviamente que uno siempre necesita que le demuestren que lo quieren y quieres que te diga que sos ideal para él, pero no. Capaz que justamente tenía otras relaciones, pero en ese momento le gustaban y ahora quiere algo diferente, o te quiere a pesar de eso, o capaz que sí está porque ahora es lo que tiene y está bien así y listo.

No te tenés que cuestionar si sos el amor de su vida o si van a estar mil años juntos. No, es tipo “bueno, ahora lo pasas bien, ahora estás bien, ahora te sentís cómoda, te gusta estar con él…” Bueno, buenísimo, genial.

Obvio todos vamos a tener nuestras inseguridades respecto a uno y respecto al otro. De “ay, no será que se aburrirá de mí”, “ay, no será que le empezará a gustar otra”…Y sí, puede pasar, como también te puede pasar a vos.

Obviamente que hay veces que hay relaciones en donde se nota que uno está mucho más enganchado o enamorado que el otro. A veces es por la personalidad y a veces se da. Pero para mí no tiene sentido que te cuestiones esto y menos que te compares con lo que crees que a él le gusta, o estuvo, o las cosas que a él le gustan y qué vos sos…porque no tiene sentido. Y no te hagas la gran de “ay no, ya veo que él me quiere sólo porque no tiene otra cosa que hacer; entonces esto se va a terminar y chau” y cuando te estás enganchando en serio, cuando estás creando una relación en serio; ya te la autoboicoteás…

Así que te diría que no pienses en eso. No le des demasiadas vueltas. Enfocate en todo lo que tenés que pensar, en focalizar en la energía y tratar de disfrutar de tu relación dure lo que dure sea lo que sea y ya está.”

Gracias, Fran, por esto y por todo. Te adoro infinito.

También gracias a ti, bebé, por aguantarme y por amarme como lo has hecho. Te amo.

¿Las mujeres intimidan a los hombres?

¿Hay ciertas mujeres que intimidan a los hombres?

¿A los hombres les dan miedo las mujeres exitosas?

¿Somos unas locas feministas y todo está en nuestra imaginación?

Voy a hablar de algo personal que tengo ya varios años viviendo y que además condiciona la clase de hombre que me atrae.

Mi última relación “seria” fue hace más de cinco años, luego me fui de Venezuela y desde 2015 he estado saltando de romance en romance y de país en país. En todo este tiempo he cambiado de formas que nunca hubiera imaginado, he hecho cosas que no creí hacer y me he demostrado un coraje que ni soñaba. Todas esas experiencias me han dado una personalidad y un carácter que siendo muy honesta sé que no es fácil y puede llegar a ser un poco abrumador.

Puedo no caerle bien a todo el mundo porque hablo fuerte, porque me faltan dos rayitas de filtro, digo muchas groserías y me encanta dar mi opinión. Además hablo abiertamente de sexo, soy inteligente, buena en mi trabajo, independiente y no soy sumisa…

Entendiendo lo anterior y dejando claro que sé que no le tengo que gustar a todo el mundo, puedo decir que más de una vez he sentido que un posible prospecto se aleja de mí porque se siente intimidado. En realidad ya el asunto se transformó a que muchos ni siquiera se me acercan -ya sea por ellos o porque yo misma los alejo-.

Esto no me pasa sólo a mí, es una conversación constante con mis amigas solteras.

“Todos quieren a alguien honesto, hasta que les dicen algo que les duele”. Algo así pasa con esto, “todos quieren a una mujer exitosa e independiente” hasta que consiguen a una que no se queda callada, que es más guapa o que gana más que ellos.

Yo busco rodearme de personas que admiro, mis amis son gente talentosa e inteligente, y en el plano romántico es igual. Me interesan personas que puedan sumar a mi vida de diferentes formas.

Sobre este tema hablé con varios hombres. Algunos me dijeron que ni siquiera lo intentan porque sienten que esa mujer no les prestaría atención, que está fuera de su liga y que no estarían a su par. Varios hablaron del tema económico y profesional, otros dijeron que la diferencia en la experiencia sexual era determinante. Uno que otro me dijo que le incomodaba la idea de sentirse menos y otros tantos que más bien el hecho de que una mujer “exitosa”, “poderosa” o “muy guapa” les prestara atención y decidiera compartir tiempo con ellos los motivaba a ser mejores o a ver cosas en ellos que ignoraban.

Sé que no soy la más exitosa, graciosa, o guapa y con todo y eso todo lo descrito en los párrafos anteriores por mucho tiempo me frustró. Hoy sé que es un filtro más para la gente que se me acerca o que quiero tener conmigo.

Los cuernos, los cachos y las infidelidades

Hay muchas cosas que condicionan cómo nos comportamos en una relación y cómo percibimos o creemos que esta debe ser. Compartimos, con casi todos los humanos del mundo, esta creencia de que el amor todo lo aguanta y que el matrimonio implica monogamia.

La cultura latinoamericana es sumamente machista, pero creo que la forma en la que percibimos la infidelidad sí cambia de país a país.

Mi crianza fue más o menos bajo la premisa de que cualquier persona con la que yo esté me va a ser infiel y que es mejor que yo lo haga antes para que ya no me duela tanto cuando me entere porque sí o sí pasará. Dejando de lado a mi familia, en Venezuela se aplaude y se glorifica cuando alguien le es infiel a su pareja, independientemente de si es hombre o mujer.

El tiempo que viví en Uruguay me hace creer que las parejas se van a vivir juntos desde muy jóvenes y luego si ocurre alguna infidelidad tratan de mantenerla oculta, incluso entre amigos. Esto se lo atribuyo a la personalidad de los uruguayos y también a lo pequeño del país.

Ahora viviendo en México, creo que sí se aplaude la infidelidad, pero a la vez creo que la creencia en el matrimonio-religión, hace que todo ese tema funcione distinto que en Venezuela.

Pero aunque yo haya sido criada de cierta forma, sé que no necesito ponerle el cuerno a mi pareja para prever nada o para que me duela menos cuando ella me lo haga a mí.

El tema de las infidelidades va más por la otra persona que por une misme.

Es decir, tú puedes ser la persona más guapa hegemónicamente hablando, tener muchísimo tema de conversación, ser simpatique, etc; pero si tu pareja te quiere poner el cuerno, realmente no hay nada que puedas hacer.

No sirve hacerse ideas, tratar de controlar, ser obsesivo con los pensamientos destructivos, matarse horas en el gimnasio para estar más deli, o lo que quieras…

Al final, no importa quién seas ni qué hagas, si la persona que tienes al lado quiere irrespetar los acuerdos (que deben existir) pues lo hará, sea en un encuentro con alguien random o manteniendo una relación paralela de casa, perritos y jardín.

Los celos más allá de las inseguridades que reflejan también son completamente inútiles y un gasto de energía innecesario.

Spoiler: los celos tampoco son amor.

Entonces no se maten la cabeza tratando de “complacer” o “llenar” expectativas ajenas porque creen que eso mantendrá a esa persona más cerca de ustedes.

Quien quiere estar, está.

Y quien quiere ser infiel, lo será.

Alejandra la desesperada

Hay algo muy importante que necesito que la gente entienda -los hombres especialmente- y es que si yo digo que quiero una relación no estoy diciendo que quiera una relación ahora mismo, o que quiera una relación contigo dude random al que estoy viendo por primera vez en mi vida, o otro dude con el que ya me he visto más de 5 veces para tener relaciones y con quien no me estoy involucrando sentimentalmente. No, no tengo el vestido de novia comprado y estaba sentadita esperando conocerte para usarlo POR FIN.

Llevo 5 años soltera, muchos porque seguía “atada” a mi exnovio y otros porque así lo quería.

Hoy ya no quiero estar soltera y lo cuento porque realmente me costó mucho llegar a este punto.

Tuve que entender cómo eran mis relaciones pasadas, cómo me relaciono ahora y medianamente averiguar qué quiero o espero de mi pareja sentimental.

En realidad yo no sé cómo soy en pareja. Es decir, mi última relación terminó en 2015 cuando tenía 22 años. En todo ese tiempo he cambiado y la “Alejandra novia” de 2013 evidentemente no se parece a la “Alejandra novia” de 27 años…Pero no sabremos cómo se resuelve ese asunto hasta que me enamore de alguien.

El tema es que sí, sí quiero una relación. Sí, lo he dicho en la primera cita. Sí, capaz hasta lo he puesto en mi perfil de Bumble. Y sí, también sé las connotaciones negativas que todo este tiene.

Pero no importa, porque cualquier persona que crea que el mundo gira a su alrededor, que piense que soy una intensa, o que estoy desesperada…no me interesa.

Y sí soy una intensa, pero ser intensa no es negativo.

Lo negativo es creerte el centro de mundo, es no pensar en que la otra persona tiene juicio, puede tomar decisiones y también tiene sentimientos.

Si quieres estar en una relación que incluye el perrito, casa con cercas blancas y niños; está bien.

Si prefieres la soltería porque quieres coger con medio mundo;  está bien.

Si quieres estar sin pareja y no acostarte con nadie; está bien.

Si quieres alguien que te acompañe los fines para Netflix and chill; está bien.

Todo lo que quieras está bien, sólo piensa de dónde salen esos deseos y hazte cargo. A mí me tomó años decidirlo y también decirlo, pero ahora lo grito y estoy feliz de poder hacerlo.

optimista vino relaciones soltera
Ilustración por @alterella_

Optimista por obligación, así me siento. Pensando que al decir esto, al tratar de reivindicar la intensidad y el poder que tenemos de decidir hacer con nuestras vidas lo que queramos, estoy haciendo algo.

También imaginando que en algún lugar alguien me va a entender y me va a gustar y yo igual, y seremos felices por un tiempo y luego ya no y ya.

¡Salud!

 

 

Esta necesidad infinita

 

ilustracion soledad sanar mujer amor propio
Ilustración de @zanahoriapecosa

 

Tengo esta necesidad infinita de que me quieran.

De ser amable con todos.

De siempre sonreír.

De hacerlos reír.

Nunca sé quién se interesará lo suficiente en mí para desear mi compañía.

Para hacerme sentir que no soy poca cosa y que merezco ser querida.

Ser tocada.

Ser besada.

Ser abrazada

…con amor.

 

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Yo quiero sanar.

Porque sí me siento rota.

Porque creo que me lo debo a mí misma.

Y si tú te has sentido de alguna forma parecida a esta, o estás pasando por algo que no te permite ser y florecer como deseas…quiero que sepas que no estás sola.

 

 

No soy suficiente

Hace un par de día me conseguí con esta imagen y no es que yo sea la persona más creyente del universo, de las estrellas o del destino…para nada. Pero sinceramente creo que no fue casualidad.

Captura de Pantalla 2020-05-11 a la(s) 11.47.11 a.m. Ilustración original de @rrrrubex

 

Llevo toda la vida sintiéndome insuficiente, sintiendo que no soy lo suficientemente guapa, lo suficientemente inteligente, lo suficientemente graciosa, incluso hoy a mis 27 años puedo decir que no tengo ningún talento; por los menos ninguno tangible. Mucho menos alguno relacionado con las artes. No sé bailar, no sé dibujar, no sé cantar, tampoco toco ningún instrumento.

Y llevo toda la vida sintiendo que por eso, justo por no ser suficiente, por no resaltar es que no merezco amor. Porque no soy lo suficientemente especial.

No me malinterpreten, tengo amigas y amigos, muy cercanos, gente que estoy segura que me quiere, pero me refiero a ese amor que te nace desde las entrañas, ese que te hace entender todo sobre otro, el que te hace apreciar todo, lo bueno y lo malo, ese que abraza, que toca y que besa.

Y aunque pueda parecer que sólo hablo de amor romántico, también me refiero al amor familiar, al amor de madre, de padre, el amor en general, la validación externa…TODO.

Al final, esa imagen de Rubén Álvarez me llegó tanto porque es algo que necesito repetirme a diario: quien no es capaz de apreciar lo que soy hoy, con lo bueno y lo malo, la verdad es que no debería estar a mi lado. No importa quién sea. Cada uno debemos buscar nuestro bienestar y si eso se traduce en dejar ir a personas, pues será.

Y si a quien debemos dejar ir somos nosotros mismos, pues que así sea. Soltar los malos pensamientos, soltar los traumas, los complejos y mejorar a diario.

Nadie dice que sea fácil, pero algo tengo -tenemos- que hacer.

A ti, que no te quiero nombrar

Hace unos meses te pedí videollamada y nunca la hicimos, en ese momento quería hacerlo en persona, quería contarte cómo había cambiado mi percepción acerca de nosotros y de ti.

Hoy te escribo esto porque no tengo cómo más hablarte y porque me permite escribir todo lo que quiero sin importar la extensión del texto.

Tú eres felicidad, tú eres mi casa, mi hogar, eres los años en los que fui más feliz, eres mi transformación en adulta, eres los lugares que conozco y que ya no puedo transitar, también eres mi concepto de familia, eres mis dudas, mis retos, eres mis gatas, eres esas ganas que tenía de superarte que me hicieron salir de mi zona de confort y me obligaron a recorrer Caracas y me dieron amistades que hoy conservo y que ocupan un lugar muy importante, eres Venezuela y eres, cuantitativamente, gran parte de mi vida.

No te miento, todavía hoy digo que no te he superado, pero lo digo de forma consciente, lo digo recordando todo lo que representas, lo digo asumiendo que nos encontramos en un momento de vulnerabilidad y también que yo no estaba en mi mejor estado mental.

Hay cosas que me dolieron y cosas que me parecen increíblemente jodidas y que jamás pienso volver a permitir…Todo eso te lo reprocho. Te reprocho porque no fueron justas, porque fueron hirientes y porque estoy convencida de que no se hacen.

Entonces vivo en un estado constante de no entender nada, te volviste una de mis contradicciones. Yo te convertí en un fantasma que me acompaña y que de vez en cuando aparece con más intensidad a recordarme quién soy y de dónde vengo.

No sé si te quiero, no sé ni siquiera si me caes bien, no sé si podría tolerar una charla contigo…porque no eres eso, no eres mis recuerdos, eres otro…y durante mucho tiempo utilicé esas cosas malas que pasamos para negarte y tapar mi dolor. No sirvió de nada porque me doliste y me dueles. No te puedo culpar por eso. Las cagadas siempre se las achacaré a tu inmadurez.

Quiero soltar, quiero dejar de pensarte, quiero pensar en mis días en Venezuela y que no vuelvas a mi mente, pero es imposible porque estás en todo, estás ahí, siempre presente.

Luego de tantos años de conocerte, luego de tantos cambios en mi vida, luego de tanto aprendizaje, entendí que no eres tú, simplemente fueron circunstancias, fueron momentos, situaciones y efectos de lo mismos.

Te recuerdo mucho, te pienso siempre y sigues estando presente cuando conozco a alguien y me empiezo a involucrar, porque no quiero vivir lo mismo, no quiero pasar nada de lo que pasé contigo con nadie más…o bueno sí, sólo quiero la felicidad.

Llevo días pensándote, como ya los dos sabemos que me pasa, pero hace un par de días escuché esta canción que para mí sólo tiene sentido porque recuerda a ti.

Gracias.